El día martes se volvió a presentar un problema que parece repetirse una y otra vez: el problema del saber.
¿Qué problema hay con saber? Ninguno exactamente, y a la vez un problema enorme. Puesto que el saber implica en cierta medida resignarse a una pizca de felicidad... ¿Cómo?
Pues bien, acá está la explicación (breve, sintética y didáctica):
Saber o conocer implica que uno tiene los conocimientos incorporados sobre una determinada cuestión. Eso quiere decir que se vuelve imposible ignorarla. Uno puede olvidar dichos conocimientos, y con frecuencia eso ocurre, pero nunca podrá volver al estado de ignorancia. En ese estado de ignoracia nuestro cerebro simplemente descarta aquellas cosas que desconoce, no les asigna relevancia. En ocasiones porque no la tienen, y en ocasiones, porque la desconoce.
Ahora bien, una vez que el conocemos, esa relevancia es otorgada automáticamente y de forma inconsciente. De manera que aquello que es trivial y muchas veces irrelevante, se vuelve relevante para nuestro cerebro (nuevamente destaco que puede serlo o no). Así, nos ponemos pendientes de cosas que pueden o no servirnos, y el saber se transforma en un arma de doble filo.
Un ejemplo bíblico sería el caso del fruto del Arbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Por probar del fruto, Adán y Eva son condenados a conocer tanto el bien, como el mal y actuar en consecuencia.
Un ejemplo quizá un poco más práctico, sería lo acaecido con cierto video privado de una pareja famosa que se hizo de público conocimiento. ¿Acaso nos sirve a alguno de nosotros saber de su existencia? No, sin embargo, seguro de una forma u otra se inmiscuyó en nuestra cotidianeidad, planteando algún debate, discusión, indignación, etc. .
Quizá el ejemplo más cruel se plantea con el conocimiento extenso de la metafísica, la epistemología o la ontología, en dónde encontramos que muchas de nuestras acciones más "científicas" carecen de total validez, o quizá descubrimos un poco espantados que "la verdad científica" que tanto veneramos no es otra cosa que la probabilidad más alta de que así sea... y por ende no es necesariamente cierta, ni necesariamente perfecta.
Para no aburrirlos más y darles un claro ejemplo de aquello que preferían ignorar, les dejo una apoteótica escena de baile de un actor ochentoso que se dedicaba a peleas de patadas y gritos karatecas....
http://www.youtube.com/watch?v=CE8XKeN0zk4
Qué lindo era ignorar, ¿no?
Saludos
El Profe
Pd: por política de privacidad del video no puedo insertarlo en la nota
Pd2: si alguno tiene algún argumento, los comentarios son todos suyos para explayarse
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